¿Comercios rechazan Mercado Pago?

La recategorización compulsiva del monotributo desató una fuerte polémica en el sector comercial y financiero. La medida impulsada por el gobierno de Javier Milei, que habilita cruces automáticos de información entre la ex AFIP (actual ARCA) y las billeteras virtuales, comenzó a generar efectos inesperados: algunos comercios optaron por restringir pagos digitales por temor a quedar expuestos a una suba de categoría impositiva.
Comercios en alerta
En distintos puntos del país ya aparecieron carteles que advierten: “No se acepta Mercado Pago” o “Solo efectivo”. La razón, según explican comerciantes consultados, es el miedo a que los movimientos registrados en billeteras virtuales impacten directamente en la facturación declarada y disparen una recategorización de oficio en el monotributo.
El foco está puesto principalmente en Mercado Pago, la billetera digital más utilizada del país, propiedad de Mercado Libre. Para muchos pequeños contribuyentes, el control automático representa un “cerrojo digital” que los deja bajo monitoreo permanente.
Desde el organismo fiscal sostienen que solo se toman en cuenta movimientos vinculados a actividad comercial y no transferencias personales. Sin embargo, la desconfianza crece y el temor a perder los beneficios del régimen simplificado empuja a algunos a volver al efectivo.
Impacto en consumidores y en el mercado
La situación no solo afecta a los comerciantes. Miles de consumidores adoptaron el pago digital como principal medio de compra, tanto por comodidad como por promociones y reintegros. La eventual reducción en la aceptación de billeteras virtuales implica un retroceso en la formalización y digitalización que el propio Estado promovió durante años.
En paralelo, el mercado financiero tomó nota. En las últimas ruedas bursátiles, las acciones de Mercado Libre registraron volatilidad en Wall Street. Analistas atribuyen la caída a un combo de factores —resultados trimestrales, contexto regional y regulación—, pero reconocen que la tensión regulatoria en Argentina agrega incertidumbre.
Debate abierto
Para el oficialismo, el cruce de datos es una herramienta de equidad fiscal: quien factura más, debe tributar en la categoría correspondiente. Para sectores de la oposición y cámaras comerciales, en cambio, la medida termina castigando la digitalización y empujando nuevamente a la economía informal.
El debate recién comienza. ¿Es un avance en transparencia tributaria o un golpe indirecto al ecosistema fintech argentino? Mientras tanto, en la calle la discusión ya se siente: entre códigos QR y billetes, muchos comerciantes vuelven a elegir el efectivo por miedo al radar fiscal.



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