El peronismo rionegrino ante el homenaje a Pichetto en la UNRN: presencia cautelosa, ausencias clave y lectura nacional

El pasado jueves, la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) le entregó su máxima distinción, el Doctorado Honoris Causa, a Miguel Ángel Pichetto por su papel fundamental en la creación de la institución. El acto se llevó a cabo en el Polideportivo del Campus de Viedma.
Acompañado por familiares, amigos, dirigentes y la comunidad universitaria, Pichetto repasó cómo nació este proyecto en 2004 y la posterior sanción de la Ley Nº 26.330 en 2007. Durante su clase magistral, titulada “Conocimiento, territorio y desarrollo: el sentido de la Universidad Nacional de Río Negro”, el actual diputado nacional recordó los intensos debates de la época y defendió la propuesta destacando que la UNRN se concibió bajo un modelo descentralizado, diseñado para que las y los jóvenes rionegrinos puedan estudiar cerca de sus hogares sin tener que emigrar.
Desde el arco político local, se destacó la presencia del vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, de la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, así como de diversos intendentes y legisladores provinciales.
Pichetto, de extenso trayectoria previa en el espacio kirchnerista, vuelve a la escena política en un rol de mediador entre el peronismo ortodoxo y el kirchnerismo. Según trascendió, el legislador logró restablecer la relación con Cristina Fernández de Kirchner tras su sentencia e inminente detención. Pichetto mantiene un diálogo fluido con la ex presidenta y la ha visitado en San José 1111 en varias ocasiones.
Esta vuelta a Viedma —ciudad donde, junto al recordado Juan Carlos del Bello, lograron refundar la oferta universitaria en la provincia— se transformó en una tentación para la dirigencia peronista local, ansiosa por escuchar de primera mano la eventual «bajada de línea» del peronismo nacional, en especial del sector alineado con el kirchnerismo. Cabe recordar que Pichetto no mantiene un vínculo estrecho con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, potencial candidato presidencial pero muy resistido por sectores duros del kirchnerismo.
Conscientes de este escenario, varios dirigentes debieron gestionar su presencia en el evento con extremo cuidado, procurando fundamentar su asistencia en la invitación institucional de la Universidad más que en la magnitud política del homenajeado.
En el caso de María Emilia Soria, no hubo publicaciones al respecto en sus redes sociales personales, más allá de algunas historias circunstanciales. Por su parte, la página oficial del Municipio de General Roca difundió un comunicado institucional de tono sobrio para dar cuenta de su presencia:
"Invitada por la Universidad Nacional de Río Negro, la Intendenta María Emilia Soria participó de la ceremonia en la que la UNRN otorgó el título de Doctor Honoris Causa al abogado, dirigente político y actual Diputado Nacional Miguel Ángel Pichetto.El acto, que se llevó adelante en el Polideportivo del Campus de la UNRN en Viedma, reconoció su trayectoria pública y el papel que desempeñó en la creación de la institución. Durante el encuentro, Pichetto ofreció además una clase magistral titulada 'Conocimiento, territorio y desarrollo: el sentido de la Universidad Nacional de Río Negro', poniendo en el centro el vínculo entre la educación superior, el desarrollo regional y el federalismo."
Un texto formal y distante, sin explayarse sobre la relevancia política del homenajeado. Historicamente, la relación con Pichetto fue tirante durante los años de Carlos Soria (padre). Las derrotas electorales del pasado generaron pases de facturas entre los dos dirigentes más influyentes del peronismo rionegrino entre los años 2000 y 2012.
Sin embargo, en esta ocasión, la frialdad del comunicado respondería a otra razón estratégica: aunque Pichetto elogió abiertamente a Soria en las entrevistas posteriores al acto, el sorismo evita involucrarse en la interna nacional para preservar la unidad alcanzada dentro del peronismo rionegrino.
Aunque los medios locales resaltaron la presencia de buena parte de la dirigencia provincial, el evento también dejó ver marcadas ausencias. No asistieron sus colegas en el Congreso Nacional, como Martín Soria, Ana Marks, Marcelo Mango ni Adriana Serquis.
Dichas ausencias podrían interpretarse como un claro guiño hacia Kicillof en medio del cruce político entre el gobernador bonaerense y La Cámpora. El mensaje no tardó en resonar en La Plata, donde el mandatario provincial diseña su gira política por el interior del país, que incluirá una visita al Alto Valle y, más precisamente, a General Roca, el histórico bastión del sorismo.



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