La guerra que Putin no podrá ganar según supuesto informe secreto que sacude a Rusia
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Por redacción: Armen Grigorian
Un documento atribuido al poderoso Sberbank plantea ocho posibles finales para la guerra de Ucrania. El escenario de una victoria militar decisiva de Moscú apenas alcanza el 7%, mientras que las alternativas de negociación y congelamiento del conflicto concentran las mayores probabilidades.
¿Y si Rusia no estuviera tan cerca de ganar la guerra como sostiene Vladimir Putin?
Esa es una de las preguntas que vuelve a instalar una supuesta filtración interna atribuida al departamento de análisis estratégico de Sberbank, el gigantesco banco estatal ruso.
El documento fue difundido por el grupo de hackers Black Mirror y, de ser auténtico, ofrecería una mirada muy diferente a la que Moscú suele mostrar públicamente sobre el futuro del conflicto con Ucrania.
No habla de una victoria inevitable.
No presenta una rápida derrota de Ucrania.
Y tampoco parece apostar por una guerra sin final.
Por el contrario, el supuesto análisis contempla ocho escenarios diferentes y coloca como posibilidad más probable una salida negociada que podría ser impulsada por Donald Trump.
La victoria total de Putin, lejos de ser el escenario principal
El dato que más llama la atención aparece en las probabilidades asignadas a cada escenario.

Una victoria militar decisiva de Rusia tendría apenas un 7% de posibilidades.
En cambio, el escenario con mayor probabilidad —32%— sería un acuerdo impulsado por Estados Unidos que permita congelar el conflicto.
Otro 22% corresponde a una situación comparable al "modelo coreano": las armas dejan de avanzar, pero la guerra no encuentra una verdadera solución política.
Es decir, si el documento fuera genuino, los propios analistas que lo elaboraron estarían contemplando como mucho más probable una guerra congelada o una negociación que una victoria militar absoluta de Moscú.
Y ese dato es políticamente explosivo.
Porque una cosa es lo que se dice en público.
Y otra, muy distinta, lo que se analiza puertas adentro.
¿Qué dice el supuesto informe?
Según los documentos difundidos por Black Mirror, los escenarios serían:
Escenario | Probabilidad |
Victoria militar decisiva de Rusia | 7% |
Agotamiento de Occidente y paz favorable a Rusia | 12% |
Acuerdo impulsado por Trump / congelamiento del conflicto | 32% |
“Modelo coreano”: congelamiento sin acuerdo formal | 22% |
Guerra prolongada otros 2-3 años | 15% |
Paz mediante un compromiso | 5% |
Paz en términos de Ucrania/Europa | 2% |
“Cisne negro” / escenarios imprevisibles | 5% |
Rusia también tiene un problema: el dinero
El supuesto informe no se limita al frente militar.
También pone el foco sobre uno de los puntos más delicados para cualquier potencia que mantiene una guerra prolongada: la economía.
El documento menciona un déficit presupuestario de 4,58 billones de rublos durante el primer trimestre, una cifra superior al objetivo previsto para todo el año.
También advierte sobre la caída de los ingresos provenientes del petróleo y el gas, dos de los pilares fundamentales de las finanzas rusas.
Pero hay otro elemento todavía más sensible.
Los ataques ucranianos habrían afectado entre el 10% y el 15% de la capacidad de refinación petrolera rusa, según el material filtrado.
La ecuación es sencilla y brutal: una guerra larga necesita cada vez más recursos, mientras que las sanciones, los ataques a infraestructura y la presión sobre los ingresos energéticos pueden reducir el margen de maniobra.
El escenario que nadie quiere llamar "derrota"
Tal vez el aspecto más interesante del supuesto documento sea precisamente aquello que no dice.
No plantea necesariamente que Rusia tenga que rendirse.
Tampoco supone una recuperación completa de los territorios ocupados por Ucrania.

La alternativa más probable parece ser otra: convertir el resultado militar obtenido hasta ahora en una negociación política.
Es una diferencia fundamental.
Una guerra puede no terminar con una bandera derrotada sobre el campo de batalla. Puede terminar cuando las dos partes llegan a la conclusión de que continuar cuesta más de lo que pueden obtener.
Y ese parece ser uno de los escenarios que el documento atribuido a Sberbank pone sobre la mesa.
Trump aparece en el centro del tablero
El nombre de Donald Trump también ocupa un lugar central.
El escenario considerado más probable contempla una salida negociada bajo presión o mediación estadounidense.
No necesariamente sería una paz definitiva.
Podría ser un alto el fuego, un congelamiento de las posiciones militares o un acuerdo que deje para el futuro las cuestiones territoriales más difíciles.
En otras palabras: la guerra podría dejar de avanzar sin que realmente termine.
Ese modelo ya tiene antecedentes históricos y podría convertirse en una de las alternativas más realistas para Ucrania y Rusia.
Pero hay una advertencia que no se puede ignorar
Hasta aquí, el documento parece una bomba.
Pero existe un problema.
Nadie ha demostrado de manera independiente que sea auténtico.
Sberbank no confirmó que el informe haya sido elaborado por sus analistas. Tampoco existe una prueba pública concluyente de que el documento haya sido enviado al Kremlin.
Y hay fuentes que incluso sospechan que parte del material podría haber sido generado o manipulado utilizando inteligencia artificial.
Por eso, no sería responsable afirmar que "el Kremlin está en alerta" como consecuencia directa de esta filtración.
Lo que sí puede afirmarse es que la filtración plantea un escenario incómodo para Moscú, porque muestra —si realmente proviene de Sberbank— que dentro del aparato económico ruso se analizan futuros bastante diferentes al discurso triunfalista del Kremlin.
¿Y si el tiempo no juega a favor de Putin?
Durante años, una de las grandes apuestas de Moscú fue que el tiempo terminaría desgastando a Ucrania y a sus aliados occidentales.
Pero el supuesto informe introduce una posibilidad diferente.
Que el tiempo también pueda convertirse en un problema para Rusia.
Más gasto militar.
Más presión económica.
Más infraestructura energética expuesta.
Más dependencia de los ingresos petroleros.
Y una guerra que, lejos de resolverse rápidamente, puede transformarse en un conflicto interminable.
La gran incógnita no es solamente cuánto territorio puede conquistar Rusia.
La pregunta es cuánto tiempo puede sostener el costo de hacerlo.

Una filtración que, sea verdadera o falsa, resulta incómoda
Hay algo paradójico en toda esta historia.
Si el documento es auténtico, estaríamos ante una radiografía interna de una Rusia que contempla seriamente escenarios de negociación y congelamiento del conflicto.
Si es falso, entonces estamos frente a una operación de desinformación cuidadosamente diseñada para instalar la idea de que Moscú está económicamente más débil y militarmente menos cerca de la victoria de lo que afirma.
En ambos casos, la filtración cumple su objetivo: obligar a mirar detrás del discurso oficial.
Porque las guerras no siempre terminan cuando alguien gana.
A veces terminan cuando uno de los protagonistas descubre que seguir peleando es demasiado caro.
Y si el supuesto informe de Sberbank refleja realmente lo que algunos sectores de la elite económica rusa están pensando, quizá la pregunta ya no sea si Putin puede ganar la guerra.
Quizá la pregunta sea cuánto le costará intentar ganarla.
Por Armen Grigorian



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