La Justicia le pone fin al “control de gastos” y le marca la cancha a un padre ausente

En una decisión que sacude viejas prácticas en materia de familia, la Justicia de Río Negro eliminó la obligación de una madre de rendir cuentas al padre por los gastos de sus hijos y, además, aumentó de forma significativa la cuota alimentaria. El caso expone una historia de más de diez años de desigualdad silenciosa.
Todo comenzó cuando una docente de General Roca quedó a cargo exclusivo de la crianza. Mientras el padre se mudaba a otra provincia y mantenía un vínculo casi inexistente, la mujer sostenía el hogar con doble jornada laboral. Aun así, debía cumplir con una exigencia insólita: presentar cada dos meses tickets y facturas para justificar en qué gastaba el dinero destinado a sus hijos.
Con el paso del tiempo, la situación se volvió insostenible. La inflación licuó el aporte paterno y las necesidades crecieron con la adolescencia: educación, salud y actividades deportivas empezaron a quedar fuera de alcance. Sin respuestas del padre, la mujer acudió a la Justicia.
El fallo del fuero de Familia no solo actualizó la cuota: fijó un 30 % del salario bruto del progenitor, con un piso equivalente al Salario Mínimo, Vital y Móvil, y lo obligó a cubrir el 50 % de los gastos extraordinarios. Pero el punto más contundente fue otro: la jueza eliminó la cláusula que obligaba a la madre a rendir cuentas.
La magistrada fue categórica. Consideró que ese requisito constituía un mecanismo de desigualdad y violencia económica, incompatible con una mirada con perspectiva de género. Señaló que la madre ya carga con el trabajo de cuidado —no remunerado pero con valor económico real— y que exigirle justificar cada gasto resulta injusto e inequitativo.
“Las obligaciones alimentarias no son meramente dinerarias, sino de valor, destinadas a cubrir necesidades de los hijos”, sostuvo en su resolución. Y fue más allá: advirtió que mantener ese tipo de cláusulas implica validar prácticas violentas en el plano económico.
Durante el proceso, el padre no respondió la demanda ni se presentó a las audiencias. Sin embargo, se comprobó que tiene empleo en relación de dependencia. También quedó acreditado que la madre asume en soledad la crianza y la mayor parte de los gastos.
Fuente: comunicación judicial RN



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