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Las 7 últimas perdidas de Macri: Juliana pasó al club de los ex de Mauricio

12 ene
2 min de lectura

La política y el fútbol tienen algo en común: los vínculos suelen durar lo que un mal resultado. Y si no, que lo diga Mauricio Macri, quien a lo largo de los años fue acumulando una nutrida lista de ex aliados, ex amigos y ex fotos sonrientes que hoy prefieren mirar para otro lado.

Figura central y controvertida tanto de la política como de la farándula argentina, el ex presidente construyó un recorrido marcado por grandes logros y sonoras derrotas, digno de un guion propio. Sus amistades, amores y pasiones siempre orbitaban alrededor de Boca Juniors y del poder económico. Sin embargo, muchos de esos vínculos terminaron en conflicto y, casi de un día para otro, personalidades históricas del deporte y la política pasaron de socios estratégicos a enemigos íntimos.

Fútbol, traiciones y goleadas simbólicas

En el plano futbolero, la novela comenzó temprano. Carlos Bianchi, el técnico más ganador de la historia de Boca, pasó de prócer indiscutido a estatua incómoda para “Mauri”. Antes fue el turno de Diego Maradona, quien arrancó con guiños institucionales y terminó repartiendo críticas como pases de tres dedos. Su recordado apodo (Cartonero Báez) a Macri selló un divorcio público y definitivo.

El capítulo más emblemático fue el de Juan Román Riquelme, que pasó de ídolo tolerado a símbolo de todo lo que Macri no quería ver. Hoy, desde la vereda de enfrente, gobierna el club y le ganó al macrismo por goleada.

Política: socios, distancias y silencios

Si el fútbol fue intenso, la política no se quedó atrás. Hasta hace cuatro años, hablar de Macri implicaba imaginar una mesa chica integrada por tres nombres. Horacio Rodríguez Larreta fue el socio prolijo, el alumno aplicado, hasta que decidió caminar por cuenta propia y terminó convertido en otro enemigo íntimo.

Patricia Bullrich, por su parte, pasó de ministra estrella a ex aliada con agenda propia, siempre dispuesta a marcar distancia cuando el clima se vuelve espeso. Desde su encuentro con Javier Milei tras la derrota electoral de 2023, el diálogo entre ambos quedó prácticamente cortado.

El trío se completó con Diego Santilli, quien supo orbitar el macrismo puro y hoy cambió definitivamente de planeta: es ministro del actual gobierno y responde exclusivamente al Presidente.

El final más silencioso

El último capítulo, sin embargo, no se jugó ni en la Bombonera ni en el Congreso. En el plano familiar, el alejamiento de Juliana Awada marcó el cierre de una sociedad que supo ser tapa de revistas, pasarela internacional y manual de protocolo. Sin escándalos ni tuits, pero con la contundencia de los silencios definitivos.

Así, Macri parece haber fundado sin querer el “Club de los Ex”, una institución informal donde conviven ídolos, técnicos, dirigentes, ministros y primeras damas, todos unidos por una certeza: alguna vez estuvieron cerca, pero hoy prefieren mirar el partido desde otra tribuna.

Porque en la Argentina, el poder es pasajero… y las rupturas, eternas.


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