Los hermanos Soria a la cancha
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Comenzó el Mundial. Todos están pendientes de lo que suceda con la Scaloneta, pero la política también tendrá sus propias definiciones, que coincidirán justamente con las semanas en las que la pelota empiece a rodar por Norteamérica.
Todo indica que se viene una nueva etapa del sorismo. Una etapa que ya se venía gestando desde hace tiempo y que muestra a Carlos Soria hijo con creciente influencia en las decisiones políticas de una familia que conduce el peronismo roquense desde 2003, cuando Carlos "El Gringo" Soria ganó las elecciones municipales en General Roca.
El año próximo ofrecerá múltiples oportunidades para mostrarse en el plano político. Habrá que armar listas para distintos niveles de competencia electoral y el apellido Soria volverá a estar en el centro de la escena.
Carlitos, el elegido para Roca
En General Roca parece que gran parte de las definiciones ya están tomadas. Carlos Soria hijo sería el candidato del oficialismo municipal, una posibilidad que desde hace tiempo era evidente, aunque sistemáticamente negada ante los micrófonos.
El legislador roquense José Luis Berros fue quien terminó de instalar públicamente el nombre del menor de los hermanos, posicionándolo como el principal postulante para suceder a María Emilia Soria en el Municipio.
María Emilia mira la provincia
Las aspiraciones provinciales de María Emilia Soria tampoco son un secreto. La intendenta ya comenzó a recorrer distintos puntos de Río Negro y tiene previsto intensificar esa agenda durante los próximos meses, especialmente en la región andina.
Incluso las vacaciones familiares del verano pasado parecieron anticipar la estrategia política del año. Los principales referentes del sorismo se mostraron en la zona cordillerana, un territorio donde la dirigente busca consolidar presencia.
Hace algunos días, María Emilia adelantó además su intención de incorporar a un dirigente barilochense a una eventual fórmula provincial. La incógnita sigue siendo quién ocupará ese lugar.
Por ahora predomina la cautela. Más allá de la visita del exintendente de Bariloche Gustavo Gennuso a su despacho, en el sorismo aseguran que se analizan perfiles menos desgastados, aunque con suficiente nivel de conocimiento en la región.
Martín, en la construcción provincial y nacional
Mientras tanto, Martín Soria continúa elevando su perfil desde el Senado. Cada intervención es aprovechada por el exministro para mostrarse como uno de los opositores más duros al gobierno de Javier Milei.
Su banca no estará en juego en 2027, pero en política nadie construye sin objetivos mayores. El exintendente de Roca trabaja en fortalecer su posicionamiento y aumentar su capacidad de negociación dentro del espacio opositor de cara a los próximos años.
El objetivo principal: conservar Roca
Los más de veinte años de gestión municipal transformaron a General Roca en el bastión político del sorismo. Como la única gran ciudad gobernada por el peronismo en Río Negro, desde allí surgen las principales definiciones estratégicas del espacio.
Y el 2027 no será la excepción.
En el oficialismo local estiman que las elecciones podrían realizarse durante los primeros días de marzo, en una fecha cercana a la Fiesta Nacional de la Manzana. El evento volverá a convertirse en una poderosa plataforma de comunicación política y se espera una cartelera artística de gran convocatoria.
La oposición busca unirse
Del otro lado comienza a tomar forma un frente antisorista que, al menos en los papeles, promete mayor volumen electoral que en elecciones anteriores.
La idea sería reunir en una misma propuesta a sectores del PRO, La Libertad Avanza, Juntos Somos Río Negro, la UCR, el ARI y otros espacios provinciales. Sería una versión más compacta de lo ocurrido en 2023, cuando esos sectores compitieron con listas separadas pero con un unico candidato a intendente.
La estrategia opositora pasa por presentar al sorismo como un ciclo político agotado y excesivamente identificado con el kirchnerismo. Sin embargo, la tarea no resulta sencilla.
El sorismo posee una estructura electoral consolidada y, además, una parte del electorado de centroderecha roquense mantiene una relación mucho más flexible con el oficialismo municipal de lo que suele suponerse. Los números de las últimas elecciones muestran que existe una porción de votantes que acompañó a Milei a nivel nacional y al sorismo en el plano local.
Por eso, en una eventual campaña municipal, María Emilia Soria será la principal protagonista. El desafío más complejo no parece ser la unidad opositora sino el desgaste propio de la gestión en una ciudad que observa cómo buena parte del crecimiento energético y minero de la región ocurre lejos de sus límites.
La relación con Weretilneck
La posibilidad de una alianza formal con el gobierno provincial quedó descartada hace tiempo. Ahora el objetivo parece ser mantener canales de diálogo institucional para resolver problemas concretos de la ciudad.
En ese marco se inscribe la reunión que María Emilia Soria mantuvo esta semana con el gobernador Alberto Weretilneck en Cipolletti.
Fue un encuentro incómodo, pero necesario. En el entorno de la intendenta creen que esa foto también servirá en el futuro para responder a quienes cuestionen su histórica confrontación con el mandatario provincial.
Tres listas competitivas
En el sorismo están convencidos de que la disputa provincial terminará concentrándose en tres espacios competitivos.
Suponen que Juntos Somos Río Negro avanzará en una alianza con sectores del PRO, la UCR y referentes libertarios. En ese escenario adquiere relevancia la cercanía política con Aníbal Tortoriello.
En el sorismo aseguran que no hay lugar para el dirigente cipoleño dentro de su espacio, aunque consideran positiva su participación electoral porque podría fragmentar el voto de centroderecha.
La estrategia es clara: dividir a la derecha en dos o tres expresiones, demostrar que el provincialismo es aliada del gobierno nacional y consolidar detrás de María Emilia Soria a todo el electorado opositor a Milei. Hay otro calculo que es netamente matemático. El sorismo quiere ganar con holgura en Roca, no perder por mucho en Cipo y ganar como sea en Bariloche.
Claro que ese escenario dependerá en gran medida de la situación económica. Si el Gobierno nacional logra mostrar mejoras sostenidas, el panorama podría modificarse.
Hoy, con salarios deteriorados y pérdida de poder adquisitivo, existe un sector importante de la sociedad rionegrina que se muestra distante del proyecto libertario. La incógnita es si ese voto encontrará en el sorismo su principal referencia o si surgirá una nueva figura capaz de disputarle ese espacio político.
De todos modos, hay una preocupación que no pasa desapercibida. Sin Roca no habrá proyecto provincial para los Soria. Y si la gestión municipal no comienza a mostrar mejoras, las aspiraciones a la Gobernación difícilmente prosperen sin un resultado contundente en su propia ciudad.



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