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"No necesito tu plata": la frase por WhatsApp tras una pelea de pareja que terminó en un fallo judicial por la nafta

hace 4 horas
3 min de lectura


Un viaje al Alto Valle para presentar el auto nuevo terminó de la peor manera. Tras la ruptura, ella le exigió la mitad del combustible, él se agarró de un mensaje de texto para no pagar, y la Justicia de Paz de Bariloche tuvo que decidir si un enojo por chat equivale a renunciar a una deuda.


Hay discusiones de pareja que se olvidan con el tiempo y otras que terminan convertidas en un expediente judicial. Eso fue lo que ocurrió en Río Negro, donde la visita a unos familiares para "estrenar" un auto 0KM derivó en un desopilante reclamo por el costo del combustible que llegó hasta las oficinas del Juzgado de Paz de Bariloche.


Todo empezó como una típica escapada de fin de semana: un viaje al Alto Valle para visitar a la familia de la mujer y lucir el vehículo que ella acababa de comprar. Sin embargo, poco después de regresar, el amor se terminó y el distanciamiento se volvió inevitable. Fue en ese momento cuando llegó la famosa propuesta que encendió la mecha: “Hagamos números”.


El chat de la discordia

Cuando llegó la hora de sacar las cuentas del viaje, las posturas resultaron irreconciliables. La mujer aseguraba que existía un pacto previo en el que su acompañante se comprometía a pagar la totalidad del combustible. Pero el hombre se negó rotundamente y sacó su mejor "carta de defensa": capturas de pantalla de WhatsApp.


En medio de una acalorada discusión digital, ella le había escrito una frase tajante y categórica: “No necesito tu plata”.


Apoyado en esa captura, el hombre argumentó ante la Justicia que esas palabras debían ser interpretadas como una "renuncia expresa y formal" al cobro de la deuda. El debate trascendió los litros de nafta y se convirtió en un dilema jurídico singular: ¿puede un exabrupto escrito en caliente por WhatsApp extinguir legalmente el derecho a reclamar dinero?


La decisión de la Justicia

La jueza de Paz analizó el contexto y descartó de plano la teoría del demandado. Si bien el Código Civil y Comercial contempla la renuncia de derechos sin necesidad de formalidades solemnes, el juzgado consideró que un mensaje enviado en medio de un enojo por chat no demostraba una voluntad inequívoca de regalar el dinero.


Además, la mujer había sostenido su reclamo económico antes y después de ese mensaje, lo que dejaba en claro que la frase no era más que un impulso del momento.


Sin embargo, la sentencia tampoco le dio la razón al 100% a la dueña del auto. Como no había ninguna prueba ni contrato firmado que demostrara que él debía pagar el 100% de la carga de combustible, la jueza optó por la solución más equitativa: mitad y mitad. El costo del viaje se dividió en partes iguales.


Para colmo de males, el hombre intentó apelar la liquidación con un recurso de revocatoria, pero la Justicia se lo rechazó por haberlo presentado fuera de término.


¿Qué es el proceso de "menor cuantía"?

Este curioso conflicto pudo resolverse de manera rápida gracias a la vía de la menor cuantía en los Juzgados de Paz de Río Negro.


  • Acceso directo: Es un procedimiento gratuito, verbal e informal diseñado para resolver reclamos patrimoniales cotidianos sin tantas vueltas burocráticas, garantizando el derecho de defensa.


  • Inicio sencillo: Se pone en marcha completando un formulario básico a modo de demanda.


  • Tope económico: Actualmente permite tramitar reclamos de hasta $2.700.000.


  • Excepciones: No aplica para sucesiones, causas de familia, conflictos laborales o desalojos.


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