Pro Avanza y La Libertad recalcula

La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete abre un panorama completamente distinto al que tenía el Gobierno hasta hace apenas unos días.
Al descomprimir la situación con la salida de Manuel Adorni, La Libertad Avanza cede un espacio enorme dentro de su estructura y lo deja en manos de un dirigente con amplia experiencia política, surgido de la denominada "casta".
Para entender la importancia del cambio, conviene repasar las funciones del jefe de Gabinete previstas en la Constitución Nacional, especialmente en los artículos 100 y 101.
Entre sus principales atribuciones se encuentran ejercer la administración general del país; asistir al Presidente en la conducción del Gobierno y ejecutar las atribuciones administrativas que este le delegue; coordinar el gabinete de ministros; enviar al Congreso los proyectos de Ley de Presupuesto y de Ley de Ministerios; ejecutar el Presupuesto Nacional; refrendar decretos y actos presidenciales; designar a los empleados de la administración pública, salvo aquellos cuya designación corresponde al Presidente; y concurrir mensualmente al Congreso para informar sobre la marcha del Gobierno y responder los pedidos de informes.
Básicamente, se trata del cargo ejecutivo más importante después del Presidente. Y, en ese contexto, la llegada de Santilli puede significar un fortalecimiento de la pata del PRO dentro del Gobierno, con mayor influencia en las decisiones políticas.
No es un detalle menor el nombramiento de Santilli. El "Colo", con excelentes vínculos con los gobernadores y con una estructura política propia, tendrá manejo de recursos, voz en la mesa chica y un enorme poder dentro de la estrategia electoral oficialista.
De hecho, Santilli ya dejó en claro que su principal objetivo será trabajar por la reelección de Javier Milei.
Hasta ahora se suponía que la estrategia electoral estaba exclusivamente en manos de Karina Milei. Sin embargo, algo cambió. Santilli llegó a la Quinta de Olivos para reunirse con el Presidente, pero antes de ingresar habló con Mauricio Macri. Fue el propio expresidente quien lo reveló en el mensaje con el que felicitó a Santilli por su nuevo cargo, aclarando que recibió su llamado antes del encuentro con Milei.
¿Qué significa ese detalle? Básicamente, que Milei no consultó el nombramiento con Macri y continúa incorporando dirigentes del PRO sin una negociación política formal con el expresidente.
Santilli asumirá un cargo que, hasta ahora, había estado ocupado por dirigentes de extrema confianza del Presidente. Nicolás Posse, Guillermo Francos y Manuel Adorni mantenían una relación personal y política de muchos años con Milei. Santilli, en cambio, nunca integró ese círculo íntimo y tampoco puede considerarse un incondicional.
Su paso por el peronismo en sus primeros años y luego por el PRO lo ubican dentro de la dirigencia tradicional. Ocupó numerosos cargos públicos durante las últimas tres décadas y el propio Milei llegó a calificarlo de "inútil" en enero de 2023, hace apenas tres años.
Sin embargo, Milei ha demostrado ser mucho más pragmático que el discurso que sostuvo durante la campaña. Las incorporaciones de Patricia Bullrich, Daniel Scioli y ahora Diego Santilli muestran que, para el Presidente, la experiencia política puede ser más importante que la coherencia con la narrativa de combatir a la "casta".
Según el oficialismo, comienza una nueva etapa. Un relanzamiento del Gobierno con la mirada puesta en la construcción política y electoral de 2027.
La principal misión de Santilli será tender puentes con los gobernadores en dos frentes. El primero, intentar conformar alianzas electorales entre La Libertad Avanza y los oficialismos provinciales para competir juntos tanto en elecciones nacionales como provinciales. Si ese objetivo no prospera, el plan alternativo será establecer acuerdos de convivencia: ayudarse mutuamente y evitar competir donde pueda perjudicarse al otro.
Por ejemplo, si un gobernador necesita enfrentar al kirchnerismo con su propio partido en una elección provincial, La Libertad Avanza podría optar por no presentar una alternativa competitiva, a cambio de recibir luego un respaldo pleno para Milei en las elecciones presidenciales.
Ese esquema abre posibilidades para los partidos provinciales.
En Río Negro, Juntos Somos Río Negro podría enfrentar serias dificultades si Milei decide respaldar abiertamente a un candidato libertario para la Gobernación. Pero, al mismo tiempo, al Presidente tampoco le convendría una elección de tercios en la provincia, ya que eso podría debilitar su desempeño en la elección nacional.
Por eso existe una alternativa sobre la mesa: que La Libertad Avanza presente candidatos para la Legislatura provincial, pero no compita por la Gobernación o incluso acompañe al candidato oficialista. A cambio, en las elecciones nacionales, el oficialismo provincial respaldaría la candidatura presidencial de Milei.
Todo es posible si el Presidente logra ordenar la interna que comienza a abrirse dentro de su propio espacio.
Desde la asunción del Gobierno quedaron relegados dirigentes con mucho peso político y abundante información interna, un activo que los adversarios suelen aprovechar cuando aparecen las disputas. Los ejemplos son numerosos: Julio Pagano, Victoria Villarruel, José Luis Espert, Guillermo Francos, Nicolás Posse, Ramiro Marra, entre otros.
Comienza una nueva etapa para el Gobierno. Milei deberá mejorar la economía de la gente, evitar que la oposición logre unificarse y, al mismo tiempo, resolver las tensiones dentro de su propio espacio, donde ya no parece haber demasiado margen para nuevas peleas internas.


Comentarios