Salarios mínimos en Sudamérica: el ranking 2026 que expone fuertes desigualdades, con Argentina ultima en la tabla

En medio de una desaceleración de la inflación, los países de Sudamérica iniciaron 2026 con aumentos en el salario mínimo para sostener el poder de compra. Sin embargo, al observar únicamente la región sudamericana, las brechas siguen siendo marcadas y dejan un mapa con claras diferencias entre economías.
Un relevamiento de Bloomberg Línea, basado en datos oficiales, muestra que incluso dentro del mismo bloque regional hay distancias significativas entre los ingresos básicos medidos en dólares.
📊 Ranking de salarios mínimos en Sudamérica (2026, en dólares)
Uruguay – USD 648
Chile – USD 597
Ecuador – USD 482
Colombia – USD 446
Paraguay – USD 428
Bolivia – USD 344
Perú – USD 335
Brasil – USD 295
Argentina – USD 233
🌎 Liderazgo claro en el sur
En lo más alto del ranking se ubica Uruguay, con un salario mínimo cercano a los 650 dólares, seguido de Chile, que también se mantiene en niveles elevados.
Ambos países logran sostener mejores ingresos en dólares gracias a una mayor estabilidad macroeconómica y menor volatilidad cambiaria en comparación con sus vecinos.
⚖️ Un bloque intermedio competitivo
Por debajo aparece un grupo de países con salarios medios relativamente similares: Ecuador, Colombia y Paraguay, todos en una franja que va de los 400 a los 480 dólares.
En particular, Colombia se destacó en 2026 por aplicar uno de los aumentos más importantes de la región, lo que le permitió escalar posiciones en el ranking.
📉 Brasil y Argentina, rezagados
En la parte baja aparecen dos de las principales economías sudamericanas: Brasil y Argentina.
Brasil, con unos 295 dólares, muestra un salario mínimo relativamente bajo en comparación con su tamaño económico. A pesar de los incrementos recientes, el ingreso básico sigue sin alcanzar niveles competitivos en dólares.
Argentina, en tanto, cierra el ranking con apenas 233 dólares mensuales. La combinación de alta inflación y devaluación impacta de lleno en el poder adquisitivo, ubicando al país en el último lugar de Sudamérica.
📈 Mejora real, pero desigual
Según la Organización Internacional del Trabajo, el salario mínimo real mostró mejoras en la mayoría de los países en los últimos años, con incrementos de entre el 10% y el 60% desde 2012.
Sin embargo, las diferencias estructurales —como la informalidad laboral, la presión impositiva y el costo de vida— continúan explicando por qué las brechas entre países persisten.
🧭 Una región con dos velocidades
El ranking sudamericano deja en evidencia una dinámica de “dos velocidades”: mientras algunos países consolidan salarios mínimos relativamente altos y estables, otros siguen muy por detrás.
El desafío común sigue siendo el mismo: no solo aumentar el salario mínimo, sino lograr que ese ingreso tenga un impacto real en la calidad de vida de los trabajadores.



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