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¿Te buscan reemplazo matador?

  • hace 4 minutos
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Y sí, la canción de Los Fabulosos Cadillacs nos dio pie para esta editorial sobre el delicado momento que vive la cúpula dirigencial del país, con Javier Milei a la cabeza. «El Matador», en la versión de los Cadillacs, no terminó bien: el revolucionario muere a manos de la policía. Sin dar un tinte trágico a la situación actual, desmenuzaremos los pormenores de la política coyuntural, la cual trae aires nuevos que intentarán convencer al electorado sobre la necesidad urgente de un cambio de estilo.


Nada es casual en el mundillo político, y ver desfilar a muchos dirigentes extrapartidarios por los canales televisivos de Buenos Aires será cada vez más habitual. Dante Gebel, Daniel Hadad, Jorge Brito u otros serán las vedettes de las próximas elecciones; o, por lo menos, a eso apunta un grupo reducido de personalidades del ámbito económico del país, llamado «el círculo rojo».

Pero más allá de ellos, hay otros intereses que los superan, y el visto bueno de la embajada más poderosa decidirá a los candidatos más aptos para la carrera presidencial. Por ahora no hay un elegido por parte de Lamelas —quien en realidad respondería a Marco Rubio o, más precisamente, sería el candidato de Trump—. Todavía Milei tiene el aval del «Tío Donald», pero es solo por ahora, en un contexto donde las encuestas reflejan una paridad en el momento más difícil del gobierno.

El problema de la gestión de Milei se está agrandando debido a la negación del conflicto por parte del presidente. No tener en cuenta el factor humano de la sociedad y anteponer los números macroeconómicos por sobre la realidad de las cuentas familiares de los argentinos le está trayendo dificultades enormes al gobierno.

«La alta morosidad de la gente no es problema de Milei», es una frase que retumba en la cabeza de miles de argentinos que no llegan a fin de mes. Esta declaración casi textual es la que repite Milei en sus discursos y charlas, lo que genera mucha aceptación en un circuito obsecuente de la ultraderecha, pero un profundo malestar en sus adherentes.

«La baja natalidad es por los pañuelitos verdes», es otra de las apreciaciones del presidente que provocaron un sacudón mediático debido al desconocimiento de la realidad de la problemática.

Otro de los puntos frágiles de este momento son los proyectos de Sturzenegger y el respaldo de Milei al ministro, quien desregula al por mayor y comete errores de todo tipo.

¿Qué le pasa al presidente?

Dicen que Milei se encerró en la Quinta de Olivos y pasó días difíciles, con algunos ataques de nervios que no fueron para preocuparse, pero que sí encendieron las alarmas en su círculo más cercano.

El golpe en el Senado a la Ley de Tierras fue el detonante de un primer ataque de furia, al que le siguió la cifra alta de inflación de julio. Luego aparecieron resultados de algunas encuestas incómodas y las estadísticas sobre la morosidad de gran parte de la población, completando el cóctel de sensaciones negativas que hizo explotar al mandatario.

«¿Nada de lo que hicimos sirvió?», fue la primera frase furiosa de Milei cuando analizaba la realidad del país con su entorno íntimo. Ahí obtuvo una respuesta tranquilizadora: «No estamos mal, solo no comunicamos bien».

No es casual esta apreciación del integrante de la mesa política más reducida de Milei. Hay mucho malestar con el área comunicacional del gobierno y, a su vez, preocupación por el desgaste de la narrativa oficial. Las palabras que usaba el presidente para convencer o criticar ya cumplieron su ciclo; se necesita un nuevo relato, y en eso está trabajando Santiago Caputo.

La pata política está en manos de Karina, y la hermana del presidente usa todo su poder para sentarse a hablar con referentes de centro, centro-derecha y derecha. La «magia de la caja» está intacta y se usará con todo fervor en las próximas semanas. Milei prepara un relanzamiento de su retórica a partir de septiembre, seguramente respaldado por los números de inflación de agosto, que prometen estar muy por debajo del 2,1 % arrojado en julio.

Mientras tanto, en EE. UU. avanzan los monitoreos sobre lo que sucede en Argentina. Las cosas están saliendo bien para Trump en Latinoamérica: en los últimos tiempos, Chile giró hacia la derecha, al igual que Bolivia y Uruguay. Perú y Colombia ganaron por un margen mínimo con candidatos apoyados por Trump, y solo queda pendiente la conquista del monstruo sudamericano: Brasil.

Sin embargo, algo inquieta a Marco Rubio en relación con Argentina; hay preocupación. La directora del FMI vino al país para ver con sus propios ojos lo que sucede. Las sensaciones fueron contradictorias: en materia financiera y fiscal el gobierno está sobrado, pero la economía solo crece fuertemente en algunos sectores, mientras el resto está estancado. Es más, hay cierres masivos de PYMES y la popularidad de Milei está muy baja.

Ahí surge la frase que recorre vía mensaje de texto los celulares del círculo rojo: «Le están buscando reemplazo». ¿Pero es posible un mileísmo sin Milei?

Uno de los candidatos más firmes para asumir ese rol es Daniel Hadad.

El empresario de medios y dueño de Infobae ya tiró sus primeras apreciaciones: guiño a Paolo Rocca, caricia a Sandra Pettovello, destaque de las medidas macroeconómicas de Milei y crítica a la falta de empatía discursiva del presidente respecto a sus agravios e insultos hacia la oposición y los periodistas. Hadad volvería al país tras varios años de residencia en Miami, Florida, tierra de Donald Trump.


El otro candidato extrapartidario es el fundador y pastor de River Church en Anaheim, Dante Gebel.


Con muchos vínculos en la política argentina, el hombre que llena estadios en toda Latinoamérica ya mostró interés en tomar la iniciativa e involucrarse en la vida política del país. ¿De dónde viene? De EE. UU.

¿Es coincidencia que ambos candidatos vengan del país norteamericano?


El tercero que se menciona es Jorge Brito.


El banquero y expresidente de River Plate no reside en EE. UU., pero las acciones del Banco Macro cotizan en Wall Street desde hace 20 años y visita con frecuencia el país norteamericano, donde es recibido por sus pares vinculados al gobierno republicano.


¿Le están buscando reemplazante?

Viendo el panorama completo, no parece descabellado pensar que hay un «plan B» en marcha que, por ahora, se encuentra en proceso de gestación. De todos modos, hasta el momento el vínculo entre Milei y Trump sigue siendo el factor predeterminante para sostener la calma política en la derecha argentina.

A partir de los próximos meses se comenzará a ver con más claridad la estrategia definitiva del socio mayoritario del libertario, quien junto con su hermana Karina y su asesor inseparable, Santiago Caputo, intentará relanzar el gobierno con buenas noticias



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