top of page

“Usted está muerto”: el pasajero que no tomó el avión que se estrelló y terminó declarado muerto

  • hace 2 horas
  • 4 min de lectura

Antonis Mavropoulos tenía previsto viajar a Nairobi en el vuelo 303 de Ethiopian Airlines. Una cadena de casualidades le impidió subir al avión. Seis minutos después, el Boeing 737 MAX 8 se estrelló y murieron las 157 personas que iban a bordo. Su historia forma parte de un nuevo libro del periodista argentino Javier Sinay, dedicado a investigar por qué algunas personas sobreviven a tragedias que parecen inevitables.

Hay historias en las que la frontera entre la vida y la muerte parece depender de unos pocos minutos. La de Antonis Mavropoulos es una de ellas.

El 10 de marzo de 2019, el ingeniero químico griego tenía previsto viajar desde Adís Abeba, Etiopía, hacia Nairobi, Kenia, para participar de una Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente. Había llegado desde Beirut y debía tomar el vuelo 303 de Ethiopian Airlines.

Pero una serie de circunstancias aparentemente insignificantes modificó su destino.

Mavropoulos tenía una visa especial de Naciones Unidas y un funcionario del aeropuerto debía esperarlo para ayudarlo a realizar la conexión. Sin embargo, ninguno de los dos logró reconocerse. El griego pensó que lo habían dejado esperando y decidió intentar llegar por sus propios medios hasta el avión.

No pudo.

El funcionario había informado a la tripulación que Mavropoulos no había llegado y el embarque terminó antes de lo previsto. El Boeing 737 MAX 8 despegó sin él.

Seis minutos después, el avión se estrelló en la región de Shewa. No hubo sobrevivientes: murieron las 157 personas que viajaban a bordo.

“El sistema considera que usted está muerto”

Lo que ocurrió después convirtió la experiencia en algo todavía más extraño.

Mavropoulos continuaba intentando viajar hacia Nairobi cuando fue llevado a una sala de espera y posteriormente interrogado por agentes de seguridad. Allí le informaron que era el único pasajero del vuelo que había logrado sobrevivir.

Todavía sin comprender completamente lo ocurrido, entregó su pasaporte a una empleada de Ethiopian Airlines.

La mujer no pudo registrarlo en el sistema.

Sobre una mesa había un diario cuya portada mostraba la fotografía de Mavropoulos. La empleada lo reconoció y comenzó a llorar. Cuando él le preguntó qué ocurría, recibió una respuesta que parecía salida de una película:

“Es como si estuviera viendo un fantasma”.

El motivo por el cual no podía registrarlo era todavía más inquietante: el sistema informático lo consideraba muerto.

La escena resume el absurdo de su situación: físicamente estaba allí, frente a la empleada, pero administrativamente ya había dejado de existir.

La historia que inspiró a Javier Sinay

El relato de Mavropoulos forma parte de “El secreto de los sobrevivientes”, el nuevo libro del periodista y escritor argentino Javier Sinay, publicado por Tusquets y editado por Leila Guerriero.

La obra nació de una investigación de diez años alrededor de una pregunta tan sencilla como difícil de responder: ¿por qué algunas personas sobreviven a una tragedia mientras otras mueren? 

El libro toma como eje principal la tragedia del Chapecoense, ocurrida el 28 de noviembre de 2016, cuando el avión que trasladaba al equipo brasileño hacia Medellín se estrelló contra una montaña. Murieron 71 personas y sobrevivieron seis.

A partir de esa tragedia, Sinay amplía la mirada y se mete en el territorio del azar, las probabilidades, las decisiones humanas y esas pequeñas circunstancias que pueden terminar separando la vida de la muerte.

El caso de Mavropoulos funciona como uno de los ejemplos más impresionantes: no sobrevivió al accidente; sobrevivió porque, por una cadena de casualidades, nunca llegó a estar dentro del avión.

¿Quién es Javier Sinay?

Sinay nació en Buenos Aires en 1980 y es uno de los referentes argentinos del periodismo narrativo y la crónica de no ficción. Fue editor de la edición argentina de Rolling Stone y publicó trabajos en medios como La Nación, Clarín, Gatopardo, Etiqueta Negra, Letras Libres y otras publicaciones internacionales.

Su trayectoria está especialmente vinculada con historias reales, policiales, tragedias y personajes atravesados por situaciones extremas.

En 2009 publicó “Sangre joven: Matar y morir antes de la adultez”, una investigación sobre crímenes protagonizados por jóvenes. El libro obtuvo el Premio Rodolfo Walsh de la Semana Negra de Gijón. (Planetadelibros)

También escribió “Los crímenes de Moisés Ville”, una reconstrucción histórica de una serie de asesinatos ocurridos en una colonia agrícola judía de Santa Fe, y “Camino al Este: Crónicas de amor y desamor”, entre otros trabajos. Su producción combina investigación periodística, literatura y reconstrucción minuciosa de historias reales.

En 2015, además, recibió el Premio Gabriel García Márquez de la Fundación Gabo por su crónica “Rápido. Furioso. Muerto”, publicada en Rolling Stone.

Una pregunta que incomoda

El nuevo libro de Sinay no parece buscar una explicación sencilla o sobrenatural para la supervivencia. Por el contrario, pone el foco en una combinación de factores: decisiones, errores, circunstancias, probabilidades y azar.

El Festival Gabo describió la obra como una investigación que hace dialogar la crónica deportiva, el expediente judicial, la catástrofe aeronáutica y cuestiones filosóficas.

Y allí aparece la pregunta más inquietante:

¿Cuánto de nuestras vidas depende realmente de nuestras decisiones y cuánto de una cadena de casualidades que ni siquiera podemos percibir?

Antonis Mavropoulos tenía un pasaje, un destino y un avión que debía tomar. Una persona que no lo reconoció, un embarque que terminó antes y unos minutos de diferencia cambiaron completamente su historia.

Mientras 157 personas morían, él quedaba atrapado en una situación casi imposible de explicar: estaba vivo, pero el mundo ya lo había registrado como muerto.

Su historia es, precisamente, una de las preguntas centrales de El secreto de los sobrevivientes: qué significa sobrevivir cuando la muerte parecía ser el destino inevitable. 

Comentarios


Mantente informado,

únete a nuestro boletín

Gracias por suscribirte

bottom of page