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Alquiló un departamento por Facebook, no pudo mudarse y la Justicia ordenó que le devuelvan el dinero

  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

 Ocurrió en San Antonio Oeste. La propietaria canceló el trato tras recibir el pago debido a fallas de seguridad en el inmueble. El Juzgado de Paz falló a favor de la damnificada mediante un juicio de menor cuantía.

Lo que comenzó como una búsqueda habitacional estándar a través de las redes sociales terminó en los tribunales de San Antonio Oeste. Una mujer que había señado y pagado el primer mes de alquiler de un departamento se vio obligada a iniciar una demanda judicial luego de que la propietaria se negara a devolverle la totalidad del dinero tras cancelarle el contrato antes de la mudanza.

 Un trato que se cayó antes de empezar

Según consta en el expediente, la damnificada se contactó con la dueña del inmueble a raíz de una publicación en Facebook. Tras ponerse de acuerdo con las condiciones, la inquilina realizó las transferencias bancarias correspondientes al depósito de garantía y al primer mes de alquiler. Incluso, llegó a recibir las llaves para comenzar a llevar sus pertenencias.

Sin embargo, el conflicto inició apenas 48 horas después:

El imprevisto: La propietaria le solicitó la devolución de las llaves de manera urgente argumentando que debían reparar una pérdida de gas.

La cancelación: Una semana más tarde, la dueña le comunicó que directamente no podría alquilarle la vivienda, ya que una inspección técnica había determinado que el lugar no reunía las condiciones de seguridad necesarias para ser habitado.

 Ante la caída del acuerdo, la mujer exigió el reintegro de sus fondos. La propietaria solo devolvió una parte del dinero y luego cortó la comunicación, lo que motivó la denuncia en el Juzgado de Paz local bajo la modalidad de demanda de menor cuantía.

 Los chats de WhatsApp como prueba clave

Durante el proceso judicial, la demandante aportó los comprobantes de los movimientos bancarios y las copias de las conversaciones de WhatsApp que mantuvo con la dueña.

Al analizar la causa, la Justicia Civil determinó que el material probatorio era más que suficiente para demostrar tanto la entrega del dinero como el posterior incumplimiento del acuerdo por parte de la locadora.

Finalmente, la jueza de Paz suplente dictó sentencia y condenó a la propietaria a abonarle a la damnificada la suma de 230.000 pesos más los intereses acumulados, cerrando un capítulo de frustración vecinal mediante un fallo rápido y efectivo.

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