Che Guevara: ¿Héroe o villano? A 59 años del fusilamiento que inmortalizó al mito

LA HIGUERA, Bolivia — El 9 de octubre de 1967, en una precaria aula de madera de la escuela rural de La Higuera, el coronel Mario Terán apretó el gatillo. Cumplía las órdenes del gobierno boliviano y de la CIA para poner fin a la guerrilla de Ernesto "Che" Guevara. Con nueve disparos concluyó la vida del médico y revolucionario rosarino de 39 años, pero dio comienzo a un mito político que, casi seis décadas después, sigue dividiendo pasiones en todo el planeta.
A 59 años de su muerte, la figura del Che continúa atrapada en un intenso combate ideológico: ¿fue un luchador idealista por los oprimidos o un ejecutor dogmático de regímenes autoritarios?
El símbolo del héroe y la utopía revolucionaria
Para sus defensores y buena parte de la izquierda global, Guevara representa el compromiso ético absoluto y la resistencia antiimperialista.
Coherencia personal:
A diferencia de otros líderes políticos, el Che renunció a la comodidad de sus cargos de ministro de Industria y presidente del Banco Nacional en Cuba para combatir en la selva del Congo y los cañadones de Bolivia.
Justicia social: Se le recuerda como una figura impulsada por una genuina indignación ante la pobreza y la desigualdad estructural en América Latina.
Icono pop: La célebre fotografía de Alberto Korda (Guerrillero Heroico) trascendió su contexto para convertirse en un símbolo universal de rebeldía, adoptado por movimientos sociales en todo el mundo.
La mirada del villano: autoritarismo y fusilamientos
Desde la perspectiva de sus detractores, historiadores críticos y la oposición al régimen castrista, el Che Guevara fue un extremista despiadado que antepuso la doctrina a la vida humana.
Los juicios de La Cabaña: Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, Guevara asumió la comandancia de la fortaleza de La Cabaña, donde supervisó juicios sumarios y el fusilamiento de cientos de opositores y exmiembros del régimen de Batista.
Culto a la violencia: En sus escritos, como el Mensaje a la Tricontinental, promovió abiertamente el odio como factor de lucha y la lucha armada violenta como único camino válido para el cambio social.
Modelos estatistas: Su gestión económica en Cuba, alineada con el bloque soviético, es señalada por haber promovido la centralización estatal y la supresión de libertades individuales.
El veredicto de la historia
La historiografía contemporánea evita las categorías maniqueas y prefiere analizar a Guevara como un producto directo de las tensiones de la Guerra Fría.
El Che fue un hombre de una determinación inflexible que encarnó las contradicciones de su época: un intelectual y médico sensible a las injusticias que, al mismo tiempo, teorizó y ejecutó la violencia política sin vacilaciones. Hoy, a 59 años de su fusilamiento en la selva boliviana, su legado permanece escindido entre la bandera de la emancipación popular y el recuerdo del dogmatismo autoritario.



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