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Detalles de una operación inédita

  • Simon Telechea
  • 3 ene
  • 3 Min. de lectura

Tropas de élite de Estados Unidos, entre ellas la Fuerza Delta del Ejército, llevaron adelante durante meses un minucioso entrenamiento que incluyó la construcción de una réplica exacta de la casa de seguridad de Nicolás Maduro. Allí practicaron repetidamente el ingreso a la residencia, considerada una de las más fortificadas del país.


Según revelaron fuentes con conocimiento directo del operativo, la CIA mantenía desde agosto un pequeño equipo sobre el terreno, que aportó información clave sobre los movimientos y el estilo de vida del mandatario venezolano, lo que resultó determinante para su captura. Otras dos fuentes indicaron que la agencia contaba además con un agente cercano a Maduro, encargado de monitorear sus desplazamientos y confirmar su ubicación exacta durante el desarrollo de la operación.


El despliegue, que se extendió por varias horas, se reconstruyó a partir de entrevistas con cuatro fuentes familiarizadas con el asunto y de declaraciones realizadas por el propio Donald Trump.

“He hecho algunas muy buenas, pero nunca había visto nada parecido”, aseguró el mandatario en una entrevista con Fox News pocas horas después de finalizada la misión.



Operación “masiva”



El Pentágono supervisó un amplio despliegue militar en el Caribe, que incluyó el envío de un portaaviones, 11 buques de guerra y más de una docena de aviones F-35. En total, más de 15.000 soldados fueron desplegados en la región bajo el marco de operaciones que Estados Unidos describe oficialmente como acciones antidrogas.


De acuerdo a una de las fuentes, el asesor principal de Trump, Stephen Miller; el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el director de la CIA, John Ratcliffe, conformaron un núcleo central que trabajó durante meses en el planeamiento del operativo, con reuniones y llamadas frecuentes —en algunos casos diarias— y encuentros periódicos con el presidente.


Durante la noche del viernes y la madrugada del sábado, Trump y sus asesores siguieron el avance de la operación mientras aviones estadounidenses despegaban para atacar objetivos dentro y en las inmediaciones de Caracas, incluidos sistemas de defensa aérea, según confirmó un funcionario militar.


El general Caine detalló que participaron más de 150 aeronaves provenientes de 20 bases en todo el hemisferio occidental, entre ellas aviones F-35, F-22 y bombarderos B-1.

“Teníamos un avión de combate para cada situación posible”, afirmó Trump en el programa Fox & Friends.


Funcionarios estadounidenses indicaron que los ataques alcanzaron exclusivamente objetivos militares. Imágenes captadas por Reuters en la base aérea de La Carlota mostraron vehículos militares calcinados pertenecientes a una unidad antiaérea venezolana.


Mientras se desarrollaban los bombardeos, fuerzas especiales de Estados Unidos ingresaron a Caracas fuertemente armadas, incluso con herramientas para cortar puertas de acero si fuera necesario. Cerca de la 1 de la madrugada (hora del este), las tropas arribaron al complejo donde se encontraba Maduro, bajo fuego enemigo. Uno de los helicópteros fue alcanzado, aunque logró mantenerse en vuelo.


Videos difundidos en redes sociales mostraron convoyes de helicópteros volando a baja altura sobre la ciudad.



Maduro bajo custodia



Una vez dentro de la casa de seguridad, las tropas —junto a agentes del FBI— avanzaron hacia la residencia, que Trump describió como una “fortaleza muy bien custodiada”.

“Entraron a la fuerza, atravesaron puertas de acero diseñadas para impedir cualquier acceso y las desmantelaron en cuestión de segundos”, relató el presidente.


Según Caine, Maduro y su esposa se rindieron tras el ingreso de las fuerzas. Trump afirmó que el mandatario intentó llegar a una habitación de seguridad, pero no logró cerrarla a tiempo.

“El operativo fue tan rápido que no pudo refugiarse”, sostuvo.


Aunque algunos efectivos estadounidenses resultaron heridos, Trump aseguró que no se registraron víctimas fatales. Durante el desarrollo del operativo, Rubio comenzó a notificar a legisladores estadounidenses, aunque las comunicaciones se realizaron una vez iniciada la misión y no de manera previa, como suele ser habitual.


Al retirarse del territorio venezolano, las tropas enfrentaron varios enfrentamientos de autodefensa. A las 3:20 de la madrugada (hora del este), los helicópteros ya se encontraban sobre aguas internacionales, con Maduro y su esposa a bordo.


Siete horas después de anunciar la operación en Truth Social, Trump publicó una imagen del líder venezolano capturado, con los ojos vendados y esposado.

“Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima”, escribió el presidente, en referencia al buque de asalto anfibio.



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