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Elecciones en Israel: la victoria pírrica de Netanyahu, el avance de la oposición y el llamativo festejo de Javier Milei

hace 10 horas
3 min de lectura


El primer ministro se consolidó como el candidato individual más votado, pero perdió la mayoría para formar Gobierno. En la Argentina, el Presidente celebró el resultado en redes sociales obviando el estancamiento parlamentario.

Las recientes elecciones parlamentarias en Israel dejaron un panorama marcado por la incertidumbre y el bloqueo institucional. Aunque el oficialista Likud, liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, se ubicó como el partido individual más votado, el bloque de la derecha dura perdió los escaños necesarios para alcanzar la mayoría automática en la Knéset.   


Este complejo escenario generó un fuerte contraste con la reacción diplomática en la Argentina, donde el presidente Javier Milei saludó efusivamente a Netanyahu como si hubiese asegurado de forma inmediata su continuidad en el poder.


Un parlamento dividido sin mayorías automáticas

Para constituir Ejecutivo en la Knéset (compuesta por 120 escaños) se requiere una plataforma mínima de 61 bancas. Con casi la totalidad del escrutinio completado, los resultados dibujaron un parlamento fragmentado:


  • El bloque oficialista de Netanyahu: El Likud alcanzó 27 bancas. Sin embargo, al sumar a sus socios de extrema derecha y partidos ultraortodoxos, la coalición gobernante apenas llega a un rango de 50 a 53 bancas, quedando lejos del umbral necesario para gobernar.   


  • El "Bloque del Cambio" (Oposición): Encabezado por el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot (partido Yashar), la oposición articuló un desempeño sólido que compite golpe a golpe por la primera minoría de bloque.   


  • El factor árabe: Los partidos árabes-Israelíes (encabezados por Ra'am y la Lista Conjunta) sumaron entre 16 y 18 bancas. Al no alinearse automáticamente con ninguno de los dos bloques sionistas, sus escaños se transformaron en el factor decisivo para destrabar el gobierno.   


¿Quién ganó y quién perdió en las urnas?

Actor Político

Resultado / Posición

Diagnóstico

Benjamín Netanyahu

Ganó la primera minoría individual (27 bancas).

Sufrió un revés estratégico: Perdió la mayoría oficialista y su capacidad de armar Gobierno depende de negociaciones casi imposibles.

Gadi Eisenkot

Principal candidato de la oposición.

Salió fortalecido: Logró articular el descontento y se consolidó como la alternativa real frente al oficialismo.

Partidos Árabes-Israelíes

Entre 16 y 18 escaños.

Siguen siendo los arbitros ("kingmakers"): Su apoyo externo o abstención determinará si la oposición puede desplazar a Netanyahu.

La felicitación de Milei: alineamiento político por encima del número parlamentario   

A pesar del complejo escenario que afronta el líder israelí, Javier Milei publicó un mensaje en la red social X felicitando abiertamente a Netanyahu.   



"Felicitaciones, querido amigo @netanyahu, por la gran elección del @likud_party que volvió a ser la primera fuerza en Israel. Una vez más has demostrado la fortaleza de tu liderazgo, incluso frente a las encuestas y predicciones en tu contra. La Argentina e Israel continuarán siendo aliados estratégicos en contra de aquellos que desafían nuestros valores occidentales. VLLC!"   

— Javier Milei, Presidente de la Nación Argentina.

El mensaje presidencial se enfoca exclusivamente en la victoria técnica del Likud como el partido más votado de la jornada, omitiendo que, bajo el sistema parlamentario israelí, Netanyahu no cuenta con los votos asegurados para asumir un nuevo mandato y que el oficialismo perdió el control del armado del Gabinete.


Desde el entorno diplomático señalan que la publicación busca sostener el férreo alineamiento geopolítico de la Casa Rosada con el gobierno de Israel, más allá de la fragilidad aritmética que atraviesa la Knéset.


Próximos pasos: negociaciones o nuevas elecciones   

Mientras Netanyahu continúa al frente de un Ejecutivo interino, se abre un periodo de intensas negociaciones en Jerusalén. Si el bloque de derecha no logra convencer a tránsfugas de la oposición y si Eisenkot no articula un acuerdo con las fuerzas árabes y moderadas, el estancamiento político podría forzar al país a una nueva convocatoria a las urnas.   

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