Fuerte reacción de un ex primer ministro ingles: "Hay que enviar tropas"
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El exprimer ministro británico Boris Johnson publicó una columna incendiaria en el Daily Mirror tras la cadena nacional del presidente argentino y le pidió a Andy Burnham reforzar militarmente el archipiélago con más tropas, aviones y buques.
Londres / Buenos Aires — La disputa por las Islas Malvinas volvió a escalar esta semana luego de que el presidente argentino, Javier Milei, anunciara en cadena nacional un endurecimiento de las sanciones contra las empresas que exploten petróleo en el archipiélago sin autorización argentina.
La reacción no tardó en llegar desde Londres: Boris Johnson, exprimer ministro británico, publicó una columna de opinión en el diario Daily Mirror titulada: “Burnham debe tomar el control y enviar refuerzos a las Malvinas",en la que combinó un llamativo elogio personal a Milei con una advertencia militar directa.
"Anglófilo y admirador de Thatcher"
En su texto, Johnson describió a Milei como un dirigente cercano ideológicamente al Reino Unido. "Milei es anglófilo y admirador de Thatcher. No creo ni por un segundo que quiera una confrontación con el Reino Unido por esta cuestión", escribió el exmandatario conservador, en referencia a la histórica identificación del libertario argentino con la expremier británica Margaret Thatcher.
Sin embargo, el elogio vino acompañado de una lectura política sobre las motivaciones del anuncio: "Pero también enfrenta una difícil campaña por la reelección y puede considerar necesario agitar el sentimiento popular apelando al tradicional nacionalismo", advirtió.
La advertencia sobre una "provocación"
El tramo más tenso de la columna llegó cuando Johnson evaluó el riesgo de una escalada real. "Parece imposible creer que la Argentina pueda estar tan enloquecida como para volver a intentar tomar las Malvinas", sostuvo, recordando que las islas cuentan hoy con una guarnición militar permanente, aviones de combate Typhoon y sistemas de defensa aérea.
Pese a eso, no descartó un incidente menor con consecuencias mayores: "Existe claramente un riesgo mayor de que se produzca algún tipo de provocación, lo que podría desembocar en otro trágico error de cálculo argentino", afirmó, en una referencia directa a la guerra de 1982.
El pedido concreto a Burnham
Más allá del análisis político, Johnson no se quedó en las palabras: exigió al actual primer ministro laborista, Andy Burnham —quien asumió el cargo hace menos de dos meses—, un despliegue militar inmediato en el Atlántico Sur. Entre los refuerzos reclamados figuran más tropas, aviones de combate y buques de guerra, con el objetivo de "blindar" la soberanía británica sobre el archipiélago y sus recursos petroleros.
Farage también apunta contra el gobierno
La ofensiva de Milei generó, además, una interna en la política británica. Nigel Farage, líder de Reform UK, aprovechó el congreso anual de su partido en Birmingham para cargar contra la gestión de Burnham, a quien acusó de mostrar debilidad tras la disputa por las Islas Chagos. "Es precisamente a través de esa debilidad que el presidente de Argentina ve ahora una grieta y comienza a hablar de las Malvinas", lanzó Farage, quien calificó al primer ministro de estar "atrapado en el pasado, con un extraño dogma socialista".
Repercusión económica inmediata
El cruce diplomático ya tuvo impacto en los mercados: las acciones de las petroleras que operan en el yacimiento Sea Lion, en el área de las Malvinas, llegaron a caer hasta un 10% tras el discurso de Milei, reflejo de la incertidumbre que genera el nuevo capítulo de la disputa por la soberanía del archipiélago, abierta desde la guerra de 1982.



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