Macron acusa a Trump y Netanyahu de “hacer campaña a costa de Francia” tras los recientes disturbios
El presidente francés tildó de “estúpidos” e “inaceptables” los comentarios de líderes internacionales sobre la ola de protestas y criticó la difusión de desinformación generada con inteligencia artificial.

PARÍS.— El presidente de Francia, Emmanuel Macron, elevó la tensión diplomática al acusar abiertamente al presidente estadounidense, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de instrumentalizar las protestas que azotan al país para promover sus propias agendas políticas internas.
En una comparecencia pública tras los graves altercados que han dejado miles de detenidos y daños materiales en varias ciudades galas, Macron calificó como “estúpidos” e “inaceptables” los discursos emitidos por diversos mandatarios y figuras de la política internacional.
“Cuando veo a dirigentes que están en campaña, en la región o al otro lado del Atlántico, que a veces, con credulidad, repiten lo que aparece en la inteligencia artificial, hacen campaña a nuestra costa”, recriminó el jefe de Estado francés.
Cruce de narrativas e injerencia digital
Las críticas de París surgen tras las polémicas valoraciones realizadas por líderes internacionales. Mientras que Trump atribuyó los disturbios en suelo francés a factores migratorios e identitarios, Netanyahu cargó contra las políticas internas del Ejecutivo francés.
Macron denunció que estos dirigentes han apelado a la manipulación informativa, compartiendo e interpretando contenidos sesgados o imágenes creadas mediante inteligencia artificial para exagerar el caos social en el país galo con propósitos electorales.
Si bien el presidente descartó por el momento indicios directos de un plan de injerencia o desestabilización operativa por parte de potencias extranjeras en la calle, sí enfatizó que la difusión de desinformación agrava la polarización y la tensión social en el debate público internacional.
Blindaje policial y presión política
Mientras la narrativa diplomática se tensiona, el Ejecutivo francés busca contener la crisis en el frente interno. Varias ciudades mantienen toques de queda parciales y restricciones a las movilizaciones masivas con el objetivo de evitar nuevos choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Por su parte, los sindicatos y sectores de la oposición continúan exigiendo respuestas sociales y económicas de fondo. Ante la presión en las calles y los cuestionamientos desde el extranjero, Macron insistió en que su Gobierno mantendrá la "firmeza y el respeto" para garantizar la estabilidad institucional del país.



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