¿Milei huirá como Bolsonaro?

Esta pregunta comenzó a cobrar fuerza tras la controversia en redes sociales generada por la salida de Bolsonaro de Brasil.
Ante todo, esta comparación surge de una hipotética derrota de Milei en las elecciones de 2027. Aunque aún falta tiempo para los comicios, lo sucedido en Brasil comenzó a adelantar escenarios que, hasta el momento, carecen de un fundamento sólido. En primer lugar, porque Milei no enfrenta causas judiciales en su contra. En segundo lugar, porque independientemente de si gana o pierde las elecciones, continuará en la presidencia al menos hasta el 10 de diciembre de 2027.
Por estos dos motivos, no existe ninguna posibilidad de que Milei huya del país tras las elecciones.
Ahora bien, ¿por qué tras el 25 de octubre en Argentina se habla de la salida de Bolsonaro y no del gran triunfo de Lula?
Todo se debe a una estrategia mediática de las "Fuerzas del Cielo", que lograron desviar la agenda triunfalista de Lula e instalaron la hipótesis de una gran jugada de Milei para sacar a Bolsonaro de Brasil y enviarlo a EE. UU.
Según la última información disponible, la salida de Bolsonaro ya estaba planificada desde el sábado 24 de octubre. El hijo del expresidente tomó precauciones y se adelantó a los hechos. Si bien existían altas probabilidades de ganar las elecciones, la familia Bolsonaro tenía previsto salir del país por un tiempo hasta recuperar la estabilidad política en Brasil. En caso de victoria, Flávio se quedaría y el resto de la familia viajaría sola. Sin embargo, cuando los resultados mostraron una clara tendencia desfavorable, el candidato se sumó a la lista de viajeros utilizando un pasaporte italiano. Lo que ocurrió después ya es anécdota.
No sorprende la frágil situación político-judicial en Brasil. Dilma Rousseff fue procesada, al igual que Lula y el propio Jair Bolsonaro. Tras los dos primeros mandatos de Lula, se sucedieron años de pugna político-judicial que desembocaron en este desenlace tragicómico para la candidatura de Flávio Bolsonaro.
El resultado de las elecciones es inobjetable: los veedores internacionales ratificaron el correcto funcionamiento del sistema de escrutinio, el cual arrojó una victoria contundente para Lula.
La derecha brasileña deberá analizar los errores cometidos entre las elecciones generales y el balotaje. ¿Y en Argentina? ¿Se debilita la posición de Milei con la derrota de Bolsonaro?
De repente, se rompió el aura ganadora de Milei, que supuestamente había revolucionado a Sudamérica. Tras los triunfos de las derechas en Bolivia, Perú, Colombia y Chile, llegó el turno de la izquierda, y precisamente en el país más grande de la región.
Sin embargo, Milei logró conservar su rol de interlocutor clave ante la Casa Blanca, algo que se destaca a nivel interno. Un Bolsonaro presidente y al frente de la octava economía del mundo habría dejado completamente en las sombras a un Milei en su último año de mandato, con una imagen negativa superior al 60% según la mayoría de las encuestas.
Hoy, Milei se consolida como el principal interlocutor de la derecha sudamericana con la Casa Blanca.
Un detalle no menor son las elecciones en Estados Unidos del 3 de noviembre. Según los últimos sondeos, el Partido Republicano perdería el control de la Cámara de Representantes y obtendría un resultado desfavorable en el Senado. Trump acumula varios errores en el último año y ha desgastado su capital político tras la fallida excursión a Irán y su reciente acuerdo con Rusia, el cual generó malestar tanto en sectores propios como ajenos.
Mientras tanto, en Europa la derecha sufrió dos duros reveses: Orbán perdió en Hungría y Serbia quedó bajo el control de la centroizquierda.
De todos modos, las proyecciones indican que en España habrá un giro hacia la derecha, y lo mismo podría suceder en las próximas elecciones de Alemania y Francia.
No todo está perdido para la derecha, pero tampoco hay que dar por muerta a la izquierda, que a través del movimiento "antifa" comienza a sumar adeptos entre los jóvenes de todo el mundo.



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