Senadores de Rio Negro y Neuquén denuncian privatizaciones desfavorables de las represas

Carta abierta de los senadores peronistas de Rio Negro y Neuquen
"LAS REPRESAS NO SE VENDEN, SE REGALAN: UN NUEVO SAQUEO A LA PATRIA"
Desde hace años, los senadores y diputados firmantes, venimos denunciando que la privatización de las centrales hidroeléctricas del Comahue es un nuevo despojo de recursos estratégicos construidos con esfuerzo y fondos públicos. Hoy, ante la apertura de ofertas económicas que totalizan apenas 684 millones de dólares por cuatro centrales que representan el 30% de la generación hidroeléctrica nacional, confirmamos que no se trata de una venta, sino de una entrega a precio vil a empresarios amigos del presidente.
1. Un robo histórico que se repite
Estas presas fueron construidas por el Estado nacional a través de Hidronor con una inversión estimada en 20.000 millones de dólares. En los años 90, todo el paquete accionario fue vendido por más del doble de lo que hoy se oferta. Incluso en ese momento representó una subvaluación del valor de los activos Ahora, el gobierno de Javier Milei repite el mismo esquema: licita el 100% del capital sin un precio base técnico, en un concurso "sin base" que permite la subvaluación y excluye toda participación provincial sustantiva. Es el mismo modelo fallido, diseñado por
consultoras inglesas en los 90, que solo sirvió para que las empresas extraigan ganancias sin invertir.
2. Las ofertas son una burla
Según la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), el valor real de estos activos es de 5.138 millones de dólares. Las ofertas recibidas no llegan ni al 15% de ese valor. Es un remate disfrazado de licitación, donde el Estado no fija un piso y los oferentes ponen lo que quieren. Mientras tanto, el Tribunal de Tasaciones de la Nación fue excluido del proceso. ¿Transparencia? Cero.
3. Se van las multinacionales, entran los amigos
Las empresas históricas como AES (Estados Unidos) y ENEL (Italia) quedaron fuera. En su lugar, ingresan grupos locales de conocida cercanía al gobierno:
● MSU Energy (Manuel Santos Uribelarrea)
● Edison Inversiones (Cherñajovsky, Galli, los dueños de Havanna)
● Central Puerto (Reca, Miguens-Bemberg, Escasany, ex socio de Nicolás Caputo)
No es una casualidad. Es la consolidación de un modelo de negocios donde los
recursos públicos pasan a manos de un círculo íntimo de capitales concentrados.
4. Se excluye a las provincias dueñas del recurso Neuquén y Río Negro, titulares originarios de los ríos según el Artículo 124 de la
Constitución Nacional, fueron marginadas deliberadamente. Se les ofrece una participación simbólica bajo condiciones abusivas, sin derecho a veto ni injerencia operativa real. El pliego las reduce a meras “veedoras” con voz pero sin voto, un rol netamente superficial que consolida su exclusión de la gestión de sus propios recursos.
Neuquén pierde además su 30% histórico en El Chocón, un activo que le reportaba más dividendos que todas las regalías juntas. Es un atropello al federalismo.
5. No hay obligación de invertir, ni de generar desarrollo regional
El pliego no exige reinversión de ganancias, ni obras de ampliación, ni extracción de agua para riego. El Código de Aguas de Río Negro establece que el riego es prioritario sobre la generación eléctrica, pero en 30 años de concesión privada jamás se hicieron las obras necesarias. El Estado está en deuda con la región: las represas podrían irrigar miles de hectáreas, generar empleo y transformar zonas áridas en productivas, pero los privados solo buscan lucrar con la energía barata.
6. La fuga de divisas no solo continúa, se institucionaliza
El modelo de concesión privada ya demostró ser un canal de drenaje de divisas. Entre 2016 y 2021, las empresas que operaron estas represas fugaron más de 150 millones de dólares, según datos del propio Banco Central. Central Puerto y ENEL lideraron esa sangría de capitales, mientras extraían ganancias extraordinarias sin reinvertir en el sistema.
Ahora, con la nueva licitación, este mecanismo se perfecciona: el pliego no obliga a reinvertir utilidades ni a capitalizar en mejoras o expansión. Las ganancias millonarias que generan estos activos estratégicos —construidos con fondos públicos— seguirán siendo repatriadas por los nuevos concesionarios, profundizando la descapitalización del país y comprometiendo aún más nuestra soberanía energética y financiera.
7. Presentamos un amparo judicial para frenar esta entrega
Ante las flagrantes irregularidades de este proceso, hemos presentado una acción de amparo con medida cautelar de no innovar ante la Justicia. Fundamos nuestra demanda en:
● La violación del art. 19 de la Ley 23.696, que exige tasación previa por un organismo público antes de cualquier privatización.
● La exclusión de las provincias como titulares del recurso hídrico, contraria al art.124 de la Constitución Nacional.
● La falta de transparencia, la subvaluación dolosa y el incumplimiento de los principios de concurrencia y publicidad.
Sin embargo, un Poder Judicial mafioso y cooptado por los intereses corporativos no hizo lugar a esta medida.
El Estado no puede regalar lo que le pertenece al pueblo. Las represas deben volver al Estado Nacional y ser gestionadas por ENARSA junto a las provincias, con un modelo que priorice el desarrollo regional, la soberanía energética y el bienestar de nuestro pueblo.
Oscar Parrilli
Senador Nacional por Neuquén
Silvina Larraburu
Senadora Nacional por Rio Negro
Silvia Sapag
Senadora Nacional por Neuquén
Martin Doñate
Senador Nacional por Rio Negro
Martin Soria
Senador Nacional electo por Río Negro
Ana Marks
Senadora Nacional electo por Río Negro



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